Los arqueólogos estudian las conexiones
entre los difuntos enterrados en el
Cerro Juan Díaz, Panamá
Redefiniendo
lo prístino
La investigación moderna sobre
la deficiencia de oxígeno marino
inspira la búsqueda de registros fósiles
Bocas Del Toro, Panamá
Fotos por Sean Mattson
Científicos del Smithsonian que documentaron la mortalidad masiva de corales y organismos de arrecifes estudiaron meticulosamente una de las causas aparentes: la deficiencia de oxígeno. Un paleobiólogo del Smithsonian pregunta si el registro fósil reciente muestra signos de eventos similares de hipoxia.
Cuando el ex alumno del Smithsonian Andrew Altieri publicó un estudio pionero sobre cómo el bajo nivel de oxígeno, o hipoxia, diezma los arrecifes de coral, su colega Aaron O'Dea comenzó a pensar: ¿Existe evidencia fósil de eventos de hipoxia?
Las "zonas muertas" con agotamiento de oxígeno pueden matar cualquier cosa que no pueda nadar, incluidos los corales y otros organismos de arrecifes tropicales. El calentamiento y la contaminación son factores que contribuyen.
"¿Son novedosos estos eventos hipóxicos o existieron naturalmente en el pasado?", Comentó O'Dea, cuyo equipo tomó en marzo núcleos en las mismas lagunas del Caribe donde Altieri y sus colegas hicieron su investigación. En el laboratorio, examinarán las muestras para detectar signos de hipoxia observando la abundancia de fósiles de animales tolerantes e intolerantes a la hipoxia y midiendo los isótopos de oxígeno y carbono en conchas fosilizadas de los últimos 2,000 años.
"Es una prueba exploratoria, pero la interrogante es fascinante", comentó O'Dea.
Abundancia de Núcleos y Más
El laboratorio de O'Dea se encuentra en una colecta de núcleos alrededor del mundo, que inició en la Polinesia Francesa el año pasado y continuó en enero en el archipiélago de Las Perlas. El laboratorio está planeando expediciones para los próximos meses en el Parque Nacional Coiba de Panamá y en los arrecifes del Pacífico Occidental.
Dos pasantes de laboratorio, en asociación con la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Panamá, SENACYT, continuarán sus proyectos de investigación. Abhy Verdurmen, que estudia en la Universidad de Panamá, se pregunta si dos especies de lubina (o corvina) crecen más rápidamente en respuesta a cientos de años de presión de la pesca. Ramiro Solís, de la Universidad Marítima Internacional de Panamá, UMIP, está compilando una colección única de microgastrópodos de ambos lados del Istmo de Panamá, que será una herramienta importante para estudiar los cambios ambientales en el registro fósil a través del tiempo.
"Realmente nos gustaría estimar la variación que existía en los arrecifes de coral en el pasado", comentó O'Dea. "Sin describir la amplitud de la variación, corremos el riesgo de suponer que lo prístino era un solo estado: un arrecife lleno de tiburones y coral saludable en todo el mundo. Claramente, ese no pudo haber sido el caso. La única manera de cuantificar la gama de variación en el pasado es a través del registro fósil. Todos estos proyectos están diseñados para que pensemos más críticamente sobre los efectos en los ecosistemas marinos de los cambios naturales y causados por el hombre".