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Omayra
Meléndez

Mi camino hasta Isla Barro Colorado
(Parte 1 de 3)

Julio 22, 2022

Texto por Omayra Meléndez

Para muchos biólogos tropicales, todos los caminos conducen a la isla de Barro Colorado en Panamá, la propiedad inmobiliaria tropical más estudiada del mundo. La pasante de STRI, Omayra Meléndez, comparte su historia sobre su llegada a BCI y cómo la isla está transformando su carrera.

Mi llegada al Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) fue posible gracias a mis profesoras, Ariadna Bethancourt y Rita Bethancourt (Universidad de Panamá), quienes propiciaron mi comunicación con dos admirables científicos, Kristin Saltonstall (STRI) y Juan Carlos Villarreal (Université Laval, Québec, Canadá). Esto me permitió aplicar a una pasantía donde tuve la oportunidad de participar dentro de un proyecto de investigación por primera vez. Además, logré desarrollar nuevas habilidades en mi área de interés: las interacciones entre las plantas y los microorganismos.

El enfoque principal del proyecto radica en el estudio del potencial químico y genético de un grupo de plantas llamadas Zamia. Me interesó mucho este proyecto porque a pesar de la amenaza humana y cambios climáticos a los que se enfrentan, este grupo de plantas ha podido sobrevivir a lo largo de muchos años. ¿Cómo es esto posible? Durante mi pasantía, trabajé en el aislamiento de hongos que viven en las hojas de dos especies de Zamias. Durante esta experiencia, obtuve conocimientos prácticos de mucho beneficio a largo plazo. La identificación de hongos a nivel molecular fue fascinante para mí porque me permitió conocer hongos que componen parte del tejido de hojas de poblaciones de estas plantas.

Parte del equipo de trabajo durante mi primera pasantía en STRI, en el Jardín Internacional de Cícadas de la Universidad de Panamá, rodeados de diferentes especies de Zamia. Crédito: Cortesía de Omayra Meléndez.

Omayra empleando una técnica molecular para conocer algunos de los hongos que habitan el tejido foliar de las Zamias durante la primera pasantía en STRI. Crédito: cortesía de Omayra Meléndez.

Las Zamias son de gran importancia debido a la capacidad de muchas de ellas de producir compuestos que pueden beneficiar a nuestra sociedad en la producción de medicamentos, por ejemplo, para combatir distintos tipos de cáncer. Además, son capaces de adaptarse a diferentes tipos de ambientes, lo cual las hace ideales para restaurar sitios degradados. Mi primera pasantía fue de gran valor porque me permitió conocer a personas maravillosas dentro del laboratorio, como Cely Gonzalez y Eyda Gomez, y me abrió las puertas a un proyecto más a través de una beca STRI-SENACYT, asociada a microorganismos en el suelo donde conocí a dos científicas más: Erin Spear, científica permanente de STRI quien estudia la ecología microbiana forestal, y Camille Delavaux, investigadora postdoctoral (ETH Zurich en Suiza) para trabajar en Isla Barro Colorado (BCI). A lo largo de nuestro recorrido y etapa de muestreo de suelo en la isla, Camille me habló acerca de su llegada a STRI y cómo trabajó en varios proyectos de la institución con el apoyo de estudiantes, profesores y científicos de STRI. Camille me habló también sobre su encuentro con Erin Spear, entonces investigadora postdoctoral en STRI, durante las dos semanas que estuvo en Panamá en el curso y cómo en los últimos años de su doctorado se mantuvieron en contacto, intercambiando protocolos y artículos. 

Isla Barro Colorado, nombrada así por su suelo de arcilla roja, está situada en el medio del Canal de Panamá. Barro Colorado tuvo su origen cuando las crecientes aguas del Lago Gatún la separaron del continente después de la culminación del Canal de Panamá en el año 1914. Es uno de los lugares más visitados en Panamá por turistas y científicos de todas partes del mundo. Es interesante mencionar que tiene más de 100 años de ser investigada y figura como el sitio de estudio principal de numerosos artículos llevados a cabo por investigadores de diferentes niveles académicos y nacionalidades del mundo. Además de ser un sitio protegido dedicado al estudio de bosques tropicales, forma junto a cinco penínsulas adyacentes, el Monumento Natural de Barro Colorado que protege 59 kilómetros cuadrados de bosque y también alberga experimentos a largo plazo. La extraordinaria ubicación e historia de Isla Barro Colorado la han convertido en lo que puede ser el fragmento de bosque tropical más estudiado del mundo y escenario de investigación muy variada en cuanto a campos distintos generando muchas primicias científicas impresionantes. Aunque la isla ya generaba muchísimos datos científicos valiosos en definitiva, se incrementaron aún más con la creación de la parcela de 50 hectáreas (ha), localizada en la meseta central de la isla.

Camille y yo en el bosque de BCI en nuestro primer día en el campo. Crédito de foto a Erin Spear.

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